Pedro David Nieto Olvera
¿Puede un juez decidir sobre la libertad de una persona basándose en una técnica forense que no tiene respaldo científico probado? En México, la frontera entre la ciencia sólida y la pseudociencia en los tribunales sigue siendo, en muchos casos, peligrosamente difusa.
La relación entre ciencia y derecho representa uno de los desafíos más complejos del sistema de justicia contemporáneo. En una época de avances acelerados, los jueces enfrentan casos que los obligan a interactuar con información experta ajena al Derecho: medicina, física, biología molecular, entre otras.
Esta intersección plantea interrogantes fundamentales a partir de la obra colectiva Ciencia y Justicia: El conocimiento experto en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (Vázquez, 2021)[1], una pieza clave para entender la transición del sistema mexicano hacia un modelo de razonamiento probatorio.
